Si, tonto o algo más fuerte. Disponiendo de 3 días junto con Noe, me da por hacer una visita al hotel Príncipe Felipe, en La Manga Club. Habitación genial, servicio genial, y ambiente inmejorable. Pero claro sólo a un indongo como yo (que quiere decir 7 veces más que tonto) se le ocurre largarse a una zona de playa en febrero y entre semana. Comencemos la aventura.
El día que llegamos fuimos a comer al Mosqui. Dos mesas ocupadas (contando la nuestra). Como es lógico (no puedo criticarlo) ausencia del producto fresco y de más valor (es normal ya que no hay clientes y el horno tampoco está para bollos). Pero de ahí a poner las cosas regular...Pedimos unos chopitos a la romana (casi del tamaño de calamares) que probablemente habían estado nadando en aguas nada claras, ya que el sabor que quedaba al final era el de pescado "no muy en condiciones". Noe tomó un entrecotte de buey (que visto lo visto fue la mejor elección) y yo pedí una gallineta frita, que se transformó en gallineta nadando en aceite. Ardor de estómago.
Esa misma noche bajamos a cenar al restaurante Amapola. Personal selecto, nada de ruido, 6-7 mesas ocupadas. Estoy de acuerdo que es el restaurante de un 5 estrellas, pero creo que he comido mejor en otros hoteles. Foie en todas sus texturas, escaso, poco innovador (cierto es que el foie admite ya pocas reinvenciones), y ensalada César (estaba buena, pero no deja de ser una ensalada César). De plato fuerte Noe tomó lubina con una cama de puré de patatas (a 29€ el plato, lubina de piscifactoria) y un servidor se decidió por una carrillera que la verdad estaba exquisita. De beber un vinito manchego, El Vínculo, con abundantes notas de yodo, que a veces, para mi gusto, no dejaban disfrutar el vino. Total 141€ (ahí es ná).
Al día siguiente intentamos enmendar el asunto. Caldero en la Escuela de Pieter, muy correcto, con ese pescado que te ponen con el que poca gente sabe que nunca hacen el caldo con él (el caldero se hace con pescado de roca, no con una dorada o una trancha de salmón), suele ser pescado que ya no da la cara para vender y lo cuecen para que parezca que te hacen el caldo así. De entrante una "cazuela" con almejas, chanquete y gambas. Chanquete que no era tal, almejas pírricas y gambas congeladas. De beber un Pazo de Señorans, albariño bastante aceptable.
Y para sorpresa, intentando ir al Enso Sushi (que se encuentra cerrado en Los Belones entre semana), topamos con el restaurante Asia. Quizá fue la cena que más disfruté, con un Pad Thai bastante picante y un arroz frito con pollo y gambas a la Thailandesa. Este restaurante es algo intermedio entre el chino de toda la vida y un Enso Sushi o un Tiquismiquis. Bodega aceptable.
En resumen, que si vas en verano no hay cojones a que te atiendan bien, y si vas en invierno no hay material. Eso, que hay que ser MUUUU TONTO.
PD: el Collados Beach estaba cerrado, lo abren en Semana Santa.



